Los mejores Préstamos online en el acto 2018!

¿Estás pensando en pedir un crédito, pero no sabes dónde hacerlo? ¿Quizá tienes miedo de que no te lo den porque no tienes avales? ¿Puede que estés en ASNEF y creas que eso te imposibilita para obtener un crédito? ¡No te preocupes por nada de eso! Sigue leyendo y encontrarás respuesta a todas esas preguntas y muchas más.

 

Vivus

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Minicrédito

  • Cantidad Máxima: 1000 €
  • Duración Máxima: 30 días
  • Primer Préstamo: 300 €
  • Con ASNEF: NO
  • Gratis 1º: SI
Solcredito

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Minicrédito

  • Cantidad Máxima: 1000 €
  • Duración Máxima: 30 días
  • Primer Préstamo: 1000 €
  • Con ASNEF: SI
  • Gratis 1º: SI
Wonga

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Minicrédito

  • Cantidad Máxima: 600 €
  • Duración Máxima: 65 días
  • Primer Préstamo: 300 €
  • Con ASNEF: NO
  • Gratis 1º: SI

 

Créditos online en el acto … ¿Por qué se han vuelto tan populares?

Lo cierto es que los préstamos en el acto siempre han sido muy demandados por parte de la sociedad. Sin embargo, no se ofrecían (o se ofrecían con intereses exageradamente altos) porque el riesgo era demasiado elevado.

Ese riesgo provenía del propio tipo de préstamo, que era, en muchas ocasiones, un préstamo rápido, sin avales y sin muchas garantías para el acreedor. Pero, por otro lado, también provenía de los costes asociados a prestar el servicio.

Es decir, antes de internet, prestar dinero de esta forma implicaba una cierta cantidad de oficinas, empleados para atender a llamadas, empleados para revisar pagos e impagos, y muchos otros puestos de trabajo que encarecían todo el proceso.

Sin embargo, con la llegada de internet, todo esto se ha reducido sustancialmente. Ya no son necesarios todos esos empleados, y, al haber reducido los costes asociados a la operativa, se pueden reducir los intereses, haciendo estos préstamos más accesibles.

Por tanto, no es que hayan surgido préstamos rápidos en el acto porque ha surgido, de golpe, una demanda de este servicio. Lo que ha ocurrido es que el abaratamiento de los costes de prestar el servicio ha hecho que esa demanda preexistente haya podido ser satisfecha.

 

Minicréditos en el acto sin garantía ni aval: ¿Qué son exactamente?

Ahora bien, ¿qué son exactamente los minicréditos sin garantía ni aval de los que estamos hablando? ¿Qué beneficios nos aportan en comparación con un crédito o préstamo tradicional?

Pues bien, como se puede intuir por el nombre, estos préstamos no son más que créditos de pequeñas cantidades (entre 200 y 3000€, generalmente) que se conceden sin necesidad de garantías o avales por parte de la persona que toma el préstamo.

En general, el proceso que hay que seguir para recibir uno de estos créditos consiste en rellenar una solicitud a través de un formulario en la propia web de la entidad y adjuntar cierta documentación, como una fotocopia del DNI.

Después de este procedimiento, se realiza la transferencia a tu cuenta corriente, en un proceso que no suele durar más de 24 horas. ¡Más rápido y cómodo sería imposible!

Eso sí, dependiendo de algunos otros factores, puede que te pongan alguna traba adicional. Sin embargo, esto solo sucede en casos muy concretos que no representan más del 2% de los casos. En general, el procedimiento es tan sencillo como el que hemos señalado.

Ahora bien, como puedes imaginar, en una operación de este tipo, la entidad que te presta el dinero está asumiendo un riesgo bastante elevado. Es por ello que los intereses que se suelen cobrar en estos créditos también son mayores que en otro tipo de préstamos.

Siendo así, es importante señalar que este tipo de préstamos no son para cualquier persona, sino que se deberían utilizar en casos concretos. Vamos a hablar de esos casos a continuación:

 

¿Deberías pedir uno de estos préstamos?

Vamos a mencionar tres situaciones en las que sí merece la pena optar por este tipo de créditos (esto no significa que estos sean los únicos casos, pero son los más habituales):

  1. Iniciar un oficio: La primera opción es que, por ejemplo, seas un jardinero al que han despedido del trabajo, pero que tiene una cartera de clientes que podrían darle trabajo. Sin embargo, no tienes las herramientas necesarias. Pedir un crédito de este tipo te puede permitir comprar las herramientas y empezar a trabajar.
  2. Inversiones seguras: La segunda opción es que tengas una inversión bastante segura en la que los beneficios a corto o medio plazo superan el coste del préstamo. Por ejemplo, imagina que has heredado una vivienda, pero que, para alquilarla, tienes que reformarla, y no tienes dinero. Puedes pedir un crédito de 3000€, hacer la reforma, y alquilar la vivienda por 300 o 400€ mensuales, lo que permite pagar holgadamente el coste del crédito.
  3. Obtención de liquidez momentánea: Un tercer caso en el que puede ser una buena idea obtener uno de estos préstamos rápidos es si tienes un imprevisto al que tienes que hacer frente de forma urgente. Eso sí, siempre y cuando no tengas gastos recurrentes que te ahoguen. En ese caso, deberías plantearte otras opciones (porque si un par de meses después no puedes hacer frente al coste del crédito, será peor el remedio que la enfermedad).

 

Préstamos en el acto que no son ofrecidos por los bancos

Ahora podemos hablar de un tema curioso: Este tipo de préstamos no son ofrecidos por quien cabría esperar que lo hiciera. No son los bancos los que se dedican a ofrecer créditos de este tipo, sino que son entidades especializadas.

Y esto, ¿por qué es así? ¿No sería razonable que fueran los propios bancos los que ofrecen todo tipo de créditos? Y, bueno, lo cierto es que sí hay algunos bancos aislados que ofrecen este tipo de servicios, pero, en general, los bancos no están muy cómodos ofreciendo préstamos rápidos y sin aval.

De hecho, en el pasado, intentaron entrar en este tipo de negocios, y lo único que obtuvieron fue una ratio de morosidad muchísimo más elevada que la que obtenían las entidades financieras especializadas.

¿Por qué? Bueno, la respuesta corta es que cada uno debe especializarse en aquello que sabe hacer, y no tratar de meterse en aquellos negocios que no se dominan. La especialización es positiva y permite que cada empresa preste el mejor servicio posible.

La respuesta larga es que los préstamos rápidos, sin garantías y sin aval exigen un tipo de seguimiento mucho más profundo que los préstamos tradicionales. Hay que estar un poco más encima del deudor, y ayudarle a encontrar formas de devolver el préstamo.

Los bancos, en general, no están dispuestos a asumir el coste de hacer esto, y, por lo tanto, o se encuentran con que su morosidad aumenta, o se encuentran con que tienen que renunciar a los intereses mayores de este tipo de créditos (e, inteligentemente, han optado por la segunda opción).

 

Préstamos gratis en el acto… ¡Sí, has leído bien! Créditos sin intereses

Ahora hablemos un momento de los créditos gratis (o lo que es lo mismo, créditos sin intereses). Podría parecer que es un sinsentido, pero lo cierto es que no lo es. Son créditos que existen y que se pueden obtener con relativa facilidad.

Eso sí, estos créditos suelen ser de cantidades pequeñas (por razones obvias) y están sujetos a ciertas condiciones. Y, por supuesto, se suelen utilizar como reclamo, por lo que solo se pueden obtener la primera vez que se tiene una relación contractual con la entidad financiera.

Es importante que te informes adecuadamente de las características y condiciones del crédito, como puedes imaginar, porque suelen tener algo de letra pequeña. Pero, sí, puedes conseguir créditos sin intereses de forma sencilla y rápida.

¡La mejor forma de financiar tus sueños y proyectos!

 

Prestamos en el acto con ASNEF

Otro aspecto a tener en cuenta es que, en no pocas ocasiones, estas entidades financieras no bancarias ofrecen préstamos a personas que, en otras circunstancias, no podrían recibirlos.

Es decir, personas que están en el ASNEF, el fichero de morosos que utilizan los bancos tradicionales para discriminar entre personas dignas de crédito y personas que no lo son.

El caso es que el ASNEF está diseñado, precisamente, para no conceder créditos tradicionales, con los parámetros que venían utilizando los bancos para sus préstamos “normales”.

Los minicréditos sin papales ni avales son distintos, como ya hemos podido ver anteriormente, y es por ello que estas entidades financieras están dispuestas a hacer ese tipo de préstamos más arriesgados.

Evidentemente, el riesgo de impago aumenta con este tipo de personas, porque ya se han quedado sin pagar un préstamo en el pasado. Sin embargo, a pesar de esto, es un negocio que a estas entidades financieras les sale a cuenta (de lo contrario, no lo estarían prestando).

 

¿Dónde pedir tu préstamo?

Y, después de toda la información que hemos dado anteriormente, podemos ofrecerte diferentes opciones donde pedir tu préstamo rápido sin nómina, ni aval, ni garantías (en general, quizá alguna de las entidades te pida algo más de información).

Como verás, se mezclan entidades muy conocidas y otras que te sonarán menos. Es normal, cada vez surgen nuevas entidades financieras dispuestas a prestar este tipo de servicios financieros y prestar dinero de forma rápida y fácil a gente como tú. ¡Así que no esperes más!

 

 

Como puedes ver, es relativamente sencillo encontrar préstamos y créditos en al acto para poder financiar tus proyectos, incluso sin avales o estando en ASNEF. Por tanto, no tienes por qué preocuparte: Tus sueños tienen crédito.

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